SU TRAMPA FAVORITA.

Es Domingo, hemos dejamos atrás la primera semana de trabajo juntos.Nos encontramos después de dos años y muchas distancias entre medias, varios “cafeses” y tabletas de chocolate nos han permitido ponernos al día, sin pensarlo mucho en ese ir y venir de historias reculamos hasta llegar al punto de partida, rememorar aquello que fue. Volver a los restos que quedaron tambaleantes en la memoria física de lo que ocurrió.

“De fondo suenan canciones de amor”

Es el momento de esperar, de atender a lo que viene. Aunque ya conocíamos el morrillo de la criatura, es inevitable la sorpresa. Vuelve a ser aquello.

Resuenan las canciones de amor, bajas una estrella del cielo, miras su brazo tatuado, te conviertes en agua de su fuente, miras ese lunar que tiene junto a la boca, lo dudas, mojas tus sábanas blancas recodándole, se lo das todo al movimiento, te conviertes en su trampa favorita y aprendes que la semana tiene más de siete días.

No vale hacer trampas. Nos mojamos. Es primavera y vamos de camino hasta que el brote, brote.

Aún nos queda una semana para mirar con cariño ese brote, seguramente le comiencen a salir alguna hojita o alguna que otra flor. Nosotros nos encargamos de cuidarlo y ya que el decida cuanto quiere crecer en este periodo. Toca irse de compras, pensamos liarnos la manta a la cabeza y hacernos un tour de tienda en tienda a ver si el vestuario quiere dejarse ver.